primera parte (deriva)
Camine por mucho tiempo, un paso tras otro y otro tras de otro y así sucesivamente sin ninguna motivación concreta sencillamente a la deriva.
Era una mañana calurosa, el lugar era gigante, puedo decir que a mi llegada ocurrió algo que marcaría mi estancia dentro de ese espacio, fue un encuentro inesperado y mi primer contacto con un objeto probablemente perdido, lo recogí, lo hurte y seguramente muy pronto vuelva a perderse en la deriva de sus propias condiciones. No puedo negar que fue un encuentro emocionante.
Mi cuerpo estaba ahí, cumpliendo una cita extrañamente cercana, trate de detener mis pensamientos y el tiempo empezó a correr reformulando los sentidos de mis motivaciones. Todo posible sentido marchaba con los latidos de mi corazón y con él mi respiración. En un viaje ilimitado arroje mi cuerpo a un lugar no tan desconocido, en un viaje ilimitado arroje mi cuerpo a un lugar desconocido, en un viaje ilimitado sostuve encuentros unos por nuestro abandono, otros daban valor a nuestra huida, confirmando nuestra relación de tiempo hacia atrás y tiempo hacia adelante (para mi sorpresa), posiblemente es por esto que mi cuerpo dio media vuelta y mis pasos marcharon hacia donde mis ojos no veían. Allá sobre la paciente hierba testigo de otro encuentro, reposaba una botella vacía, no entendía por que se posaba justo frente a mis pies, transgrediendo mi único camino, me detuve y sentí unas ganas tremendas de levantarla, pero esa idea al instante fue remplazada por el desprecio que puede producir pensar la basura y peor aun, la idea de llegar a portarla de una manera tan intima. ¿Pero, acaso no me encontraba completamente emocionado de poder tener encuentros inesperados? ¿y acaso lo que percibía (alguien) podía decir algo mas que un eminente y uno de tantos estados de embriaguez ?(esta pregunta esta dirigida, no se a quien) Ahí estaba, plástico tierno olvido de sus, de ellos, de esclavos de noches y días en ciudades infecciosas. Sintiendo una inmensa y despreciable compasión mis piernas empezaron su andar dejando atrás lo que podían…
. ¿Atrás?
Tal vez eso fue lo que paso, confundido por una extensa cadena borrosa que amarraba todo mi organismo empecé a tomar decisiones arriesgadas con cualquier tipo de proceso, el juego había empezado y sentía cada una de sus peripecias, todo parecía andar y presentarse de una forma provocadora, mis pies desnudos se ligaban a la tierra fría y caliente, y poco a poco me fui sintiendo distante a aquella que de forma general es llamada naturaleza. La vi venir, estaba seguro que era ella y no se bien si ella me vio o yo la vi.